Ana Vallés Blasco recibe la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya
Ana Vallés Blasco recibe la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya
La Creu de Sant Jordi, el reconocimiento institucional más relevante de Catalunya, pone en valor la trayectoria de la presidenta de Sorigué al frente de la compañía y su compromiso con la cultura y la sociedad.
La presidenta de Sorigué y de la Fundació Sorigué, Ana Vallés Blasco, ha sido distinguida con la Creu de Sant Jordi, el reconocimiento más prestigioso que la Generalitat de Catalunya otorga a personalidades e instituciones por su aportación en el ámbito cívico, cultural o social.
La candidatura fue promovida por la Cambra de Comerç de Barcelona y durante el acto de entrega, celebrado el 21 de abril en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), el Govern ha hecho énfasis en su “destacada trayectoria empresarial y su compromiso con la cultura y la sociedad”.
“Empresaria y licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, con una sólida experiencia en el ámbito de la estrategia corporativa y en el coleccionismo de arte, ha promovido iniciativas donde el mundo de la empresa, la creatividad, la innovación y la sostenibilidad se interpelan y se enriquecen mutuamente. Destaca especialmente el proyecto PLANTA, un espacio innovador de diálogo entre arte, conocimiento y empresa que ha logrado una notable proyección internacional”, ha añadido la institución.
Liderazgo con enfoque humanista
Impulsora del crecimiento de Sorigué en la última década, Ana Vallés Blasco ha ejercido un modelo de liderazgo humanista, vinculado al ámbito social, la cultura y la innovación sostenible.
Esta visión estratégica ha posicionado el nombre de Sorigué como referente experto y de confianza en todas las áreas en las que opera; ha fortalecido el de la Fundació Sorigué como impulsora de la vocación de retorno del grupo y ha impulsado el proyecto PLANTA como símbolo de los valores y la visión de futuro de la compañía.
Desde que Ana Vallés asumió la presidencia, Sorigué ha mantenido una evolución ascendente y sólida, pasando de 1.500 personas trabajadoras en 2011 a 4.500 en 2025. Este progreso es fruto de una estrategia basada en un crecimiento responsable a través del impulso al talento, la innovación, la sostenibilidad, y el retorno.
En la última década, el grupo se ha fortalecido en nuevas áreas de negocio como los servicios urbanos, el ciclo integral del agua, la energía y la edificación y ha logrado triplicar su facturación. Un desarrollo que también se refleja a nivel territorial aportando valor a la ciudadanía a través de proyectos ejecutados en casi toda la geografía española e implantación en Francia y Portugal.
En estos resultados también ha sido clave la apuesta de Ana Vallés por la integración de políticas medioambientales en todas las áreas de negocio y la creación de un departamento propio de innovación, enfocado en proyectos relacionados con economía circular y eficiencia energética.
Así mismo, destaca el liderazgo de Sorigué en políticas de igualdad mediante la incorporación de personas con discapacidad a su plantilla, el acompañamiento a perfiles especialmente vulnerables y el compromiso con la contratación de mujeres en sectores laborales tradicionalmente masculinos.
El arte como factor diferencial
Bajo la dirección de Ana Vallés, la colección de la Fundació Sorigué ha crecido hasta superar las 450 obras, consolidándose como una de las más importantes de Europa. La institución impulsa el arte contemporáneo como una herramienta de comunicación y concienciación a través de exposiciones, préstamos, programas educativos y colaboraciones con entidades locales e internacionales.
El esfuerzo de la fundación por acercar el arte a todos los públicos y utilizarlo como herramienta de reflexión le ha valido varios reconocimientos, como el prestigioso Premio “A” Colección Corporativa 2025, otorgado por ARCOMadrid.
Este modelo innovador de mecenazgo cultural vinculado al tejido empresarial no podría entenderse sin PLANTA, el proyecto más personal de Ana Vallés.
Buque insignia de Sorigué y símbolo de los valores y la visión de futuro de la compañía, en PLANTA confluyen el arte, el conocimiento empresarial, la arquitectura y el paisaje.
Compromiso y visión de futuro
Además de ejercer como presidenta de Sorigué y de la Fundació Sorigué, Ana Vallés Blasco también integra el Consejo Asesor para Cataluña del Banco Santander, es vocal consultora de la Cambra de Comerç de Tarragona, vicepresidenta de la Fundació Joan Miró, patrona de la Fundación Princesa de Girona, patrona y miembro del consejo ejecutivo del Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) y patrona de importantes instituciones culturales como el Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, entre otros.
La Creu de Sant Jordi otorgada por la Generalitat de Catalunya se suma a otros importantes reconocimientos como el premio Gaudí Gresol al Liderazgo Empresarial de la Fundació Gresol (2024); el premio Carles Ferrer Salat al compromiso social, otorgado por Foment del Treball (2021), y el premio International Women’s Entrepreneurial Challenge, IWEC (Seattle, 2017), entre muchos otros.
De otro lado, en 2013, el fundador del grupo, Julio Sorigué, también recibió la Creu de Sant Jordi, por su actividad empresarial y su fuerte compromiso social.
Máximo reconocimiento institucional
Desde su creación en 1981 la Creu de Sant Jordi ha puesto en valor el compromiso, la integridad y el liderazgo como pilares para construir una sociedad más justa y cohesionada, y se ha consolidado como el reconocimiento más relevante del ámbito institucional y cultural de Catalunya.
En 2026, la Creu de Sant Jordi ha premiado la excelencia de un total de 20 personas y 10 entidades, reflejando la riqueza y diversidad de los ámbitos representados, que van desde la ciencia y la empresa hasta las artes y el pensamiento.
Entre los galardonados figuran nombres como Miquel Martí i Escursell, presidente honorífico del grupo Moventia; Ernestina Torelló i Llopart, propietaria de la compañía vitícola Caves Torelló; Miguel Agustín Torres i Riera, consejero delegado de Bodegas Torres; la filósofa, Victoria Camps; el artista, Joan Fontcuberta y la periodista, Júlia Otero i Pérez.
En cuanto a las entidades, este año han recibido la Creu de Sant Jordi el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Catalunya, la Agrupación coral Flors d'Urgell, la banda de música de Benissanet, la Fundació Ernest Lluch y la Univesitat de Barcelona, entre otras.



